miércoles, 11 de diciembre de 2024

Delay, deny, defend: Retrasar y denegar estrategia de defensa financiera de las ARS


Por Gregorio Moya E.

La prensa ha dado cuenta de la trágica muerte de Brian Thompson, director ejecutivo de United Healthcare, a manos de un atacante frente al hotel Hilton en la Sexta Avenida de Manhattan, a las 6:46 a.m. del pasado miércoles 4 de diciembre.

Las autoridades detuvieron este lunes en Altoona, Pensilvania, al sospechoso de matar a Thompson, por posesión de un arma de fuego que coincide con la utilizada en el crimen. La policía de Nueva York informó que el detenido se llama Luigi Mangione y tiene 26 años. "Negar, defender, deponer". Esas son las palabras que fueron grabadas en los casquillos que las autoridades neoyorquinas encontraron en la escena del asesinato de Brian Thompson, CEO de UnitedHealthcare, el pasado 4 de diciembre en Nueva York.

El caso generó muchas especulaciones dado que en los casquillos encontrados en el área del crimen se encontraron escritas las palabras delay, deny, defend. Ese es el título de libro "Delay, Deny, Defend: Why Insurance Companies Don't Pay Claims and What You Can Do About It" escrito por Jay M. Feinman y publicado en 2010. Este texto aborda las prácticas comunes de las compañías de seguros, que frecuentemente retrasan el pago de reclamaciones, niegan la cobertura y defienden estas acciones a través de litigios. La obra se ha convertido en una referencia importante sobre cómo estas tácticas afectan a los asegurados y critica el enfoque sistemático hacia la maximización de beneficios en la industria aseguradora.

Esto generó una conexión con el público, que ha sido víctima de agencias de seguros en EEUU, como la que dirigía la víctima. En efecto, el victimario generó cierta simpatía en la población, que lo comenzó a ver como un justiciero, figura esta que se promueve como parte de lo que podríamos decir mitos urbanos, y que llena muchos de los argumentos de películas y series de televisión. 

El propósito de las aseguradoras privadas de salud es maximizar las ganancias y minimizar los gastos y las inversiones. Esas son sus prioridades como en toda actividad mercantil, esta son las razones que impulsan sus decisiones cuando se trata de coberturas de servicios o pagos de reclamaciones. Al reducir coberturas o la cantidad que pagan en reclamaciones, las aseguradoras pueden aumentar sus márgenes de beneficio y proteger su estabilidad financiera, aunque ello reduzca los beneficios de los afiliados.

Por ello, las denegaciones de reclamos médicos a aseguradoras en EEUU se han incrementado un 31% de 2022 a 2024, según una encuesta realizada por Experian y citada por Reuters. UnitedHealthcare, de la cual Brian Thompson era director ejecutivo, facturó 100.800 millones de dólares solamente en el tercer trimestre del año, rechazó 8,7% de las solicitudes (https://acento.com.do/autor/france24.html).

Todo asesinato es condenable, y este no puede ser la excepción, independientemente de sus motivaciones.

Pero esta tragedia debe llamar a la reflexión acerca de la cantidad de muertes que generan las empresas que negocian con la salud como una mercancía más, como es el caso de estas en EEUU, que retrasan y niegan coberturas, y tienen un cuerpo de abogados listos para defenderse de esas atrocidades en los tribunales.

Con la entrada de la Ley de Asistencia Sanitaria Asequible – popularmente conocida como 'Obamacare' en 2010, las aseguradoras comenzaron a implementar un proceso de preautorización en el servicio, que requiere examinar los procedimientos recomendados por los doctores antes de acceder a pagar por sus clientes. Según una encuesta de la Asociación Médica Estadounidense, realizada en 2023, el 94% de los médicos reconoce que la implementación de la preautorización retrasa la atención médica, mientras que el 78% dijo que dicha acción lleva al abandono de los tratamientos.(https://acento.com.do/autor/france24.html). 

Igual que las aseguradoras de salud de EEUU, ocurre en República Dominicana con las mal llamadas administradoras de riesgos de salud (ARS), que niegan y retrasan atenciones, con lo cual, causan que los padecimientos de salud se agraven, arruinen y empobrezcan a los afiliados, produzcan más dolor y sufrimiento, y hasta la muerte. 

Las ARS cuentan también con un cuerpo de defensores compuesto por barras de abogados que llegan hasta las últimas instancias para defender el crimen de denegación de servicios. Cuentan también con abogacía en los medios de comunicación, en el congreso, en organismos del gobierno, en los partidos políticos del sistema, las universidades privadas, y lógicamente, las asociaciones de empresarios y bancos comerciales.

La oligarquía empresarial capitalista defiende las ARS junto con organismos del Estado a su servicio, de la gran prensa y de la sociedad civil cuyas opiniones son rentadas. Con los mismos aportes de los afiliados se pagan campañas publicitarias, contratan expertos internacionales, todo ello para convencernos de que las ARS realmente administran los riesgos de salud de la ciudadanía y garantizan el acceso y calidad de las atenciones de salud.

Pero la verdad es dura de matar, aunque a diario lo intenten, aunque para ello utilicen los mejores recursos publicitarios, los más simpáticos, admirados y queridos comediantes, los más fluidos y elegantes discursos, la verdad es que en el país negar servicios (deny) es el socorrido “no cubre”, o el “no está en el catálogo”, o “no está en el PDSS”.

La gente “no coge esa”. La población no cree en las mentiras y manipulaciones de las ARS orquestadas con mucho cuidado y con mucho presupuesto, sacado de los aportes de las trabajadoras y trabajadores.

Por ello, tarde o temprano, es posible que surjan reacciones violentas por parte de la población. Desde las organizaciones y activistas de la Coalición por la Seguridad Social Digna propugnamos para que las reacciones de la población sean organizadas, conscientes y orientadas al corazón del sistema jurídico-institucional, que niega y retrasa atenciones necesarias.

Cada día más la gente es consciente del latrocinio de las ARS y la necesidad de cambiar este modelo. Trabajamos educando, organizando para que la gente no tome en sus manos la justicia, como parece ocurrió en el caso de la fatídica muerte del director ejecutivo de United Healthcare.

Apostemos a desarrollar un movimiento cívico, masivo, participativo, pacífico y democrático. Y confiamos en ello, porque confiamos en el pueblo dominicano, sobre todo las y los que con su trabajo diario construyen las riquezas que exhiben las estadísticas oficiales y el empresariado.

 





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