miércoles, 9 de agosto de 2017

JAIME BREILH: “No hay enfermedades de la pobreza. Hay enfermedades de la riqueza con desigualdad” Por Renata Padín*

Tomado de Página 12
Agosto 9 de 2017
“No hay enfermedades de la pobreza. Hay enfermedades de la riqueza con desigualdad. Es necesario cambiar el punto de vista, porque si no aparecen los pobres como responsables de las enfermedades. Lo que el modelo de salud pública dominante llama ‘enfermedades de la pobreza’ debería llamarse ‘enfermedades generadas por un sistema social que necesita de la desigualdad’.”
El doctor Jaime Breilh es un teórico reconocido como uno de los mayores impulsores, desde la década de los 70, de una nueva visión de la epidemiología crítica –rama fundamental de la nueva salud pública– y promotor de la aplicación sistemática de la categoría “determinación social de la salud”. Sus obras circulan en tres idiomas y varias de ellas están reconocidas como clásicos de la literatura científica en salud de América Latina. Establece cuestionamientos esenciales al modelo de investigación convencional (positivista) ligado al funcionalismo y abre caminos innovadores para la metodología científica. Estudiosos de la salud pública y epistemólogos lo han catalogado como uno de los cuatro teóricos sobresalientes de América Latina en el campo de la Epidemiología junto a Asa Cristina Laurell, Naomar Almeida y Cecilia Donnangelo. La Organización Panamericana de la Salud ha incorporado su obra Epidemiología Crítica a su programa de textos.
–Usted habla de epidemiología crítica, de medicina social y de salud colectiva. ¿Podemos desarrollar un poco estos conceptos?
–Son nombres distintos para un proyecto que fue cambiando con el tiempo, pero que básicamente se opone al concepto de salud pública imperante. La medicina social está en el camino de Ramón Carrillo, de Salvador Allende… Como ministro de Salud, Allende publicó La realidad médico-social chilena, obra sobre la salud pública con énfasis en la medicina social, en la que se señalaba claramente que el principal condicionante del nivel de salud de una población es su nivel socioeconómico. La medicina social busca entender cómo las condiciones sociales y económicas impactan en la salud, así como su importancia en la medicina. Y también fomentar las condiciones en las cuales la comprensión pueda conducir a una sociedad más sana. Ahora hablamos de salud colectiva, entendiendo salud como el articulador de las características personales con los condicionamientos sociales.
–Ajá, por eso es importante hablar de enfermedades de la riqueza con desigualdad si hablamos de diarrea infantil, mal de Chagas…
–Es que la salud pública tradicional no mira el contexto social. Por ejemplo, las poblaciones infantiles en América latina están sometidas a productos químicos desde la vida intrauterina. Hay innumerables obras, estudios, trabajos científicos sobre este tema. Basta recordar a Andrés Carrasco…
–Con su lucha contra el glifosato y los problemas que eso le acarreó…
–Bien. Ahora veamos las diferencias entre los enfoques de la salud de los que hablábamos al comienzo. La salud pública tradicional descubre que hay muchísimos chicos anémicos en América latina, y los trata con suplementos de hierro. La salud colectiva, además de tratar la anemia, llama a suspender las fumigaciones, busca cortar la causa.
–De ahí su referencia a Carrasco… 
–Pero el modelo imperante, el farmacobiológico, es muy poderoso. No estudia los problemas de salud como una totalidad sino que lo divide todo, y para cada porción tiene un medicamento.
–Es un negocio que cierra bien redondito… Las fumigaciones favorecen su renta y aumentan las ventas de medicamentos.
–Y así es como las matrices de poder determinan las potencialidades de defensa y los problemas. La agricultura se torna entonces una economía de la muerte por destrucción ecológica. Los recursos naturales se toman sólo como recursos para hacer negocios. Muchas de las actividades económicas actuales, como la minería extractivista, la agroindustria con transgénicos, están ligadas a grandes intereses. Y todo se reduce a una cuestión de ganancias, no hay un enfoque ecológico.
–Y volvemos a las verdaderas causas de las enfermedades…
–Sí. Hay que cambiar el objeto de la salud. Se debe trabajar sobre el proceso de enfermedad, cómo y por qué se enferman las personas.  Voy a darle un ejemplo claro. Una cosa es estudiar el dengue y cómo combatirlo. Y otra muy distinta es entenderlo en relación con los sistemas de producción que hacen que prolifere el vector. Los determinantes sociales de la salud son las condiciones sociales y económicas que influyen en las diferencias individuales y colectivas en el estado de salud. Son los riesgos asociados a las condiciones de vida y de trabajo –por ejemplo, la distribución de ingresos, bienestar, poder–, más que factores individuales –como sería el estilo de vida individual o la herencia genética–, que aumentan la vulnerabilidad hacia las enfermedades.
–Entonces esa imagen bucólica del campo como un lugar sano, con la naturaleza en su esplendor…
–Ya no. Ya hablamos de la agricultura de la muerte. Se produce lo que llamamos hoguera tóxica, que es desencadenar los efectos deletéreos del calentamiento global en zonas cada  vez más chicas. Con el uso de agrotóxicos, se destruye la naturaleza.
–¿Y qué justifica esa destrucción? ¿Sólo el afán de riqueza?
–Sí. La biodiversidad es un pésimo negocio.
–Es cierto… Impide la explotación a gran escala, el trabajo en serie… Exige métodos casi artesanales…
–¡Por supuesto! El monocultivo eleva la renta. Y está también el tema de la aplicación de la tecnología. La mala aplicación va destruyendo la vida, al destruir la biodiversidad.
–Pero sigue siendo económicamente rentable.
–Ya empieza a quedar en evidencia que no es así, por los enormes gastos que exige la salud pública. Esto demuestra que el actual modelo no sirve.
–Usted es rector de la Universidad Andina de Ecuador. ¿Cómo juega la universidad en este contexto? No se forma igual a los profesionales en esquemas tan distintos.
–Claro que no. Pero el tema del modelo universitario es mucho más amplio. Queremos cambiar el concepto de riqueza académica. No todos los modelos de universidad son igualmente válidos en todas las circunstancias. Queremos una universidad abierta a la comunidad, que sea un proveedor de pensamiento crítico, no un proveedor de datos.
–Hay que repensar, entonces, nuestras universidades.
–Sí. No todos tenemos que parecernos o imitar a Harvard. Pero tampoco vale la actitud cerril de rechazar o negar todo lo que venga de Harvard, que es una institución maravillosa y muy valiosa. Nosotros propugnamos una metacrítica del poder capitalista, con la articulación de los “buenos saberes”.
–¡Qué lindo eso de adaptar las universidades a nuestras comunidades! Es un alivio que haya catedráticos para los cuales nuestra cultura sea valiosa.
–Es que yo rescato algo muy importante en nuestra América, que es el concepto de resiliencia en lo social y en la vida cultural.
–Tiene razón… Más de quinientos años después de ese genocidio que la cultura dominante llama Descubrimiento, las culturas indígenas en América.
– Y sus aportes tienen que ser integrados a nuestro corpus académico.
*Rector de la Universidad Andina Simón Bolívar. Teórico de la epidemiología crítica, impulsa una universidad que adopte los valores culturales de la sociedad a la que pertenece. Y rescata la resistencia cultural de los pueblos de América.

jueves, 3 de agosto de 2017

PRM SE PARA A LA DERECHA FRENTE A CRISIS VENEZOLANA

Por Gregorio Moya E.

El Partido Revolucionario Moderno, PRM, clon del PRD, da un bandazo a la derecha en el caso de la situación venezolana, al demandar del gobierno dominicano “desconocer los resultados de la elección en Venezuela de los miembros de una Asamblea Constituyente impulsada por el presidente Nicolás Maduro.”

El PRM no para mientes en temas como soberanía, autodeterminación de los pueblos y otros conceptos, categorías, principios y valores muy caros en la tradición libertaria, independentista, democrática y revolucionaria de América Latina. El PRM se suma al coro de la derecha internacional encabezada por Trump y en la que participan todos los gobiernos de derecha de este subcontinente, y macropoderes mundiales como la Unión Europea.

El PRM también se adhiere a la falsificación de la realidad venezolana al denunciar lo que ellos llaman “la repudiable violencia durante los comicios causó numerosas muertes, heridos y destrucción de propiedades, viciando íntegramente un proceso que ha recibido amplio rechazo de la comunidad internacional, por violar la constitución venezolana y principios democráticos universales”.
Los señores del PRM, reiteramos, clon del PRD, no aclara que la violencia la ha puesto en marcha la oposición procurando evitar el proceso constituyente. Será que el PRM en caso de que se produzca un cambio hacia la izquierda en República Dominicana, utilizaría los mismos métodos de los ADECOS, sus aliados, como las acciones terroristas, el mercenarismo y pedir la invasión norteamericana, además de todas las mentiras y manipulaciones que implementan por los medios de comunicación.
El PRM no se refirió a la consulta convocada por la oposición, con su carácter inconstitucional, que al final de la misma se da una cifra de votantes, si medios de verificación como son las actas y las papeletas de votación, las cuales en muchos lugares fueron quemadas por los mismos promotores de este fiasco, con lo que no queda ninguna evidencia de participación popular que pudiera ser presentada como un recurso vinculante. Ese mamotreto no lo denuncia el PRM

¿Qué busca el PRM con esta posición?

En primer lugar, el PRM se alinea  con el imperialismo en este caso, y procura con ello, lo cual no le es difícil, dada la naturaleza de la dirección de ese partido. A nivel interno, este puede ser el primer paso para reconformar las alianzas en el país. También, es una manera de mantener unido a un partido que está dividido en su dirección por las tradicionales y espurias luchas por candidaturas  y puestos.
El PRM buscar ganar espacios a nivel internacional y los parabienes del imperialismo, y a nivel nacional, ir reconfigurando sus alianzas, porque aun manteniendo un nivel de aceptación mayoritario, la Marcha Verde y su lucha por el fin de la impunidad toca a esa dirigencia, que es parte de la partidocracia corrupta. Y es que, aunque su dirigencia participa de la Marcha Verde, las consignas de rechazo total a la impunidad pone en una posición incómoda a la dirigencia del PRM en la que hay connotados ladrones del erario.

Frente a Venezuela hay maneras de posicionarse. Los que apoyan pura y simplemente la llamada revolución bolivariana, y los que desde la derecha y los intereses del imperialismo, se oponen de todas las maneras, formas y métodos al gobierno de Nicolás Maduro.  

También hay quienes reconociendo que el chavismo, y sobre todo la presidencia de Maduro no representa un gobierno revolucionario consecuente, estamos convencidos que el proyecto imperialista, por su carácter fascista es lo más peligroso que le puede pasar a Venezuela. Que la violencia y las muertes ocurridas en Venezuela las promueve la derecha de manera fundamental, incluso las celebras de manera cínica. En Venezuela hay dos proyectos de nación, uno claramente configurado, el de la derecha y la gran burguesía, que apela a la violencia y acciones de terror, y el proyecto de independencia, soberanía, justicia social que se desdibuja en un chavismo gobernante, burocratizado, que no ha enfrentado males fundamentales que arrastra del partidarismo tradicional como es la corrupción y el patrimonialismo. En Venezuela el gran déficit es la falta de una dirección revolucionaria.

Los revolucionarios y los sectores progresistas no consideramos que en Venezuela se haya producido una revolución ni nos orienta eso llamado socialismo del siglo XXI. En Venezuela hay un gobierno, electo democráticamente que se ha caracterizado por tener posiciones de independencia de los norteamericanos, que se ha propuesto una línea de acción antineoliberal, que ha sido solidario con las luchas de los pueblos, que promueve una alianza alternativa a los tratados de libre comercio y otros mecanismos de dominación de los norteamericanos. Un gobierno, sobre todo el de Chávez, que avanzó en  la soberanía de este país, y que utilizó las ganancias del petróleo para redistribuirla de forma más equitativa. Todo esto lo calla y oculta aviesamente el PRM.

En Venezuela no hay la tiranía de un gobierno tipo Colombia donde las fuerzas armadas asesinaban a campesinos solo para decir que estaban ganando la guerra. En Venezuela no se desaparecen de un plumazo 43 ciudadanos de manos del gobierno y el narcotráfico como ocurrió en México, uno de los países de mayor peligro para la prensa. No existe la tiranía de los corruptos que gobierna en la mayoría de nuestros países. En esos lugares no ve el PRM que el orden democrático haya recibido golpes.

Toda persona democrática, progresista y revolucionaria está llamada a defender en Venezuela:
  • Rechazar la intervención extranjera en Venezuela y el ingerencismo que promueve el PRM.
  • Defender la soberanía y la independencia de Venezuela, el principio de autodeterminación del pueblo venezolano.
  • Luchar contra la violencia política y toda forma de desconocer la libre participación del pueblo.
  • La solidaridad con el pueblo venezolano que padece la guerra económica de la derecha y la incapacidad del gobierno para salir de la situación de empobrecimiento que vive el pueblo.
  • Demandar del gobierno asegurar el acceso a alimentos, medicinas y productos de uso cotidiano a la población y definir una política de desarrollo que rompa con el rentismo petrolero.
  • La democracia participativa de los trabajadores, sectores populares no solo mediante la constituyente, sino mediante el fortalecimiento de la organización popular como poder paralelo y fundamento de relanzar una propuesta revolucionaria desde las comunas, parroquias y todo el entramando social-poblacional.-territorial de Venezuela.

martes, 25 de julio de 2017

Hospitales autogestionarios: barrera para los más pobres

Por Gregorio Moya E.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), en el Informe sobre la salud en el mundo 2010, estableció que “Los sistemas que exigen pagos directos en el momento en que las personas necesitan asistencia (incluyendo las cuotas de usuario y los pagos por medicamentos) impiden a millones de individuos acceder a los servicios y provocan dificultades económicas, incluso empobrecimiento, a otros tantos millones”.

El gobierno dominicano eliminó en la gestión 2012-2016 el pago de cuotas de recuperación en los hospitales públicos considerando que reducían el acceso a uso de los servicios de la población. No obstante, se mantiene el modelo de hospitales autogestionarios, los cuales se basan en que los hospitales son empresas que pueden generar sus fondos o una parte importante de ellos a partir de establecer sistemas de pago a los usuarios, mediante la evaluación económica previa.

Los hospitales autogestionarios son parte de la oferta de salud pública, construidos, equipados y con presupuesto público, pero con una gestión privatizadora, en la que estos compiten entre sí y con los hospitales públicos, en la lógica eufemística de los llamados cuasi mercados en salud, que en “relación con los prestadores públicos, buscan introducir competencia en el ámbito público mediante la separación de funciones” (Sojo, 2001). En nuestro país se estableció un sistema de universal y solidario como en Colombia, con competencia de mercado, lo cual es un contrasentido.

De manera que, la variable financiera pasa a jugar un papel fundamental en la gestión de los servicios hospitalarios. De ahí que, la preocupación por servicios de calidad en salud, eficacia de las atenciones va dejando un espacio mayor a los ingresos financieros. Por ello, estos centros de atención, prefieren atender a la población que puede pagar.

Los hospitales autogestionarios prefieren a los usuarios con seguros porque los mismos aseguran un retorno financiero, al igual que las personas que por sus ingresos pueden realizar pagos directos.
Y es que siempre los usuarios de los hospitales autogestionarios deben realizar pagos directos. Esta es una ley, que la gente pague como sea.

Es por ello que este modelo de hospitales autogestionarios constituye una barrera de acceso y uso de los servicios de atención en salud para los más pobres. La lucha por un sistema de salud eminentemente público se pone sobre el tapete, porque las promesas neoliberales de que el mercado como ordenador eficiente superaba lo público ha quedado evidenciado en sus incoherencias internas y en su desempeño y resultados, para utilizar conceptos muy caros para el propio enfoque neoliberal.


Porque como dice la OMS en su informe de 2010, a nivel mundial, estamos muy lejos de lograr la cobertura sanitaria universal. En República Dominicana esta es una verdad al canto, la cobertura es muy limitada e inequitativa, y el modelo de hospitales autogestionarios es un factor que profundiza la brecha de atención que sufre la población.

viernes, 21 de octubre de 2016

La salud según H. Clinton y D. Trump.

Saúl Franco,
Médico social.
Bogotá, 19 de octubre de 2016.

Después del Brexit en Inglaterra y el triunfo del NO en el plebiscito en Colombia, nadie está seguro de lo que pasará en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos -USA- el próximo mes. Ninguno de los dos candidatos que polarizan la campaña, Hillary Clinton por los demócratas y Donald Trump por los republicanos, ha logrado marcar una diferencia favorable y constante. Y si bien en salud – como en los demás temas de la agenda política – no todo depende de quién gane la presidencia, el ganador/a tiene un margen de maniobra importante en la orientación y las decisiones en salud.
A pesar de algunos logros, de destinar el 17% de su PIB a salud y de un gasto per cápita en salud de US$ 9.403 – 10 veces su equivalente en Colombia –, los indicadores de salud de  USA distan mucho de estar entre los mejores del mundo. Su sistema de salud sigue siendo fragmentado, centrado en la atención de las enfermedades y con gastos administrativos altísimos. Un 10% de los 322 millones de sus habitantes, sigue estando por fuera del sistema de salud. Cada hora se producen en promedio tres homicidios por arma de fuego y los suicidios se incrementaron en un 24% en los últimos quince años. Las inequidades en salud son aún muy grandes entre los diferentes grupos étnicos, minorías y estados que conforman el país. Y la inversión en investigación en salud sigue siendo inmensamente menor al gasto en guerra. Mientras el presupuesto anual de su Instituto Nacional de Salud es de US$ 32.000 millones, sólo en 2014 el gasto militar de USA fue de US$ 610.000 millones.
El cambio reciente más importante en su sistema de salud ha sido la reforma sanitaria de 2010, impulsada por el presidente Obama y conocida, por tanto, como Obamacare. En lo fundamental se orienta a tratar de reducir costos, hacer obligatoria la afiliación, aumentar la cobertura, reducir las preexistencias y mejorar la calidad de la atención. Sus resultados hasta ahora son positivos, pero insuficientes. Pues bien, el respaldo al Obamacare o su eventual eliminación, se convirtió en el punto central del debate en salud de los dos candidatos presidenciales.  Clinton ha enfatizado su compromiso de mejorarlo, y Trump su promesa de desmontarlo.
Hace poco la reconocida revista The New England Journal of Medicine -NEJM- invitó a los dos candidatos a presentar por escrito una síntesis de sus propuestas en salud. Trump no atendió la invitación. La respuesta de H. Clinton la publicaron en la edición del 28 de septiembre. Parte de que la atención en salud debe ser un derecho y no un privilegio. Se propone como meta el acceso universal de la población a servicios de calidad, independiente del lugar de residencia, el ingreso y la historia clínica previa. Y traza cuatro objetivos concretos: mejorar el Obamacare, garantizar servicios asequibles para todos, lograr mejor salud y servicios de salud de manera integrada y no fragmentada, y fortalecer la investigación y la innovación en salud.
Según otro artículo de la NEJM, del 16 de este mes, Trump ha insistido en que revocará el Obamacare, pero sin precisar cómo lo hará ni cuál es su plan alternativo. Ha dicho algo en cuanto a protección de la gente de los altos costos del seguro de salud; sobre la vigencia de dicho seguro por fuera del Estado de residencia, y sobre la posible importación y negociación de los precios de los medicamentos. Lo demás puede inferirse de su trayectoria de vida, su actitud y sus comentarios frente a otros temas. Ha sido más explícito el Comité programático del Partido Republicano, que ha señalado inclusive las limitaciones políticas del eventual presidente. Pero son bien conocidas tanto las diferencias entre los mismos republicanos, como las distancias entre el candidato y la institucionalidad del Partido.

Desde afuera y con la información disponible, uno piensa que le iría mejor a la salud de los estadounidenses y a sus servicios de salud con un triunfo de H. Clinton. Pero no habría cambios sustanciales. Ella encarna el mismo establecimiento. Con Trump, en todo caso, el retroceso es seguro, la mercantilización será aún mayor y los costos incalculables en salud y bienestar. 

viernes, 14 de agosto de 2015

Normas de vestir y acceso a los servicios de salud

Por Gregorio Moya E.
En centros de salud de nuestro país se estila que quienes administran dichos centros establecen normas de vestir a los usuarios basadas en el respeto a lo que ellos consideran buenas costumbres, con toda la carga ideológica que prima en una sociedad como la nuestra. Así mismo, establecen tipo de vestimentas en función del servicio que prestan de manera unilateral, sin tomar en cuenta a las personas a las que ellos sirven.
Esto lo vemos concretamente en la práctica en avisos colocados en los centros de salud en los que se prohíbe a las mujeres el uso de blusas de tiritos, faldas y pantalones cortos cuando visitan esos establecimientos de salud. Es decir, que las prohibiciones tienen un claro tinte de género. Por demás está decir que dichas prohibiciones no tienen ningún fundamento legal y que por tanto constituyen una extralimitación del personal de salud que gestiona estos centros de salud. Y es que el personal de salud no puede disponer o normar el acceso de la población a los servicios, mucho menos por preferencias personales.
Y es que estas prohibiciones constituyen barreras de acceso, establecidas a partir del  criterio del personal de salud, a su discreción, con sus valores y creencias, las cuales no coinciden con la de los usuarios ni con la legislación y las indicaciones ministeriales, lo que afecta directamente la atención de población.
Debe comprenderse que acudir a los servicios de salud en la cultura nuestra se da en un marco  de tensiones y malestar psico-social, lo cual se agrava con reglamentaciones que desconocen las preferencias de la población. Podemos colegir que con ello la población usuaria tienden a hacer resistencia al uso de los servicios de salud.
Las disposiciones del personal de los centros de salud de prohibir que las personas accedan a dichos centros por el tipo de vestimenta, además de ilegal es contrario al deber que tienen de garantizar condiciones de atención profesional, trato digno, equitativo y no discriminatorio a los usuarios de dichos servicios. Y es que con estas prohibiciones, se incurre en una conducta que coloca a los usuarios en situaciones vergonzantes, vejatorias o intimidatorias, que tienden a limitar el acceso de la población a dichos servicios.
Este tipo de actuación del personal de salud, que interactúa con los usuarios y usuarias en función de su propia cultura y formación profesional, se articula con la perspectiva sesgada de los usuarios y usuarias de sus derechos, las relaciones de poder y por los códigos y normas sociales vigentes que son parte de esas relaciones de poder como justificadores del mismo.

La Ley 42-01 establece en el artículo 7 de manera taxativa que el “El Sistema Nacional de Salud de la República Dominicana tiene por objeto promover, proteger, mejorar y restaurar la salud de las personas y comunidades; prevenir las enfermedades y eliminar inequidades en la situación de salud y accesibilidad de los servicios, garantizando los principios fundamentales consagrados en esta ley”. Esta ley no tiene en ninguna de sus partes articulado alguno referente a establecer normas o códigos de vestimenta a los usuarios de los servicios, por lo que los mismos son nulos de toda nulidad y deben ser eliminados de los centros de salud.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Salud, cambio  climático y Loma Miranda

Por Gregorio Moya

Son reales los efectos del clima sobre la salud directamente. Son ya indiscutibles como determinante de la salud de la población. Sequías seguidas por tormentas e inundaciones crean condiciones y son en si mismas elementos que producen muertes, enfermedades y lesiones. Los cambios de clima, que antes veíamos con ciertos ciclos, ahora son bruscos y muy seguidos. Están como las crisis del capitalismo, se presentan cuando inicia la recuperación de la anterior. 

Y hablando de capitalismo, el nuestro, tardío como dijo Bosch, con una burguesía atípica como la consideró Jiménez Grullón, se asocia con el cambio climático para impactar la salud de la población. Modo de producción, modo de vida, ambiente físico, todo articulado para producir condiciones de mayor riesgo. 

OMS plantea que el "cambio climático es una amenaza emergente considerable para la salud pública y modifica la manera en que debemos considerar la protección de las poblaciones vulnerables." Es por ello que a nivel mundial ciudadanos en manifestaciones multitudinarias se movilizaron. La OMS ha planteado que "la variabilidad y el cambio del clima causan defunciones y enfermedades debidas a desastres naturales tales como olas de calor, inundaciones y sequías. Además, muchas enfermedades importantes son muy sensibles a los cambios de temperatura y pluviosidad. Entre ellas figuran enfermedades comunes transmitidas por vectores, por ejemplo el paludismo y el dengue, pero también otras grandes causas de mortalidad tales como la malnutrición y las diarreas. El cambio climático ya está contribuyendo a la carga mundial de morbilidad y se prevé que su contribución aumentará en el futuro.

En este momento, sabiendo que el impacto del cambio climático no afecta igual a todos en todo el mundo, que por vivir en una isla, por la pobreza que este capitalismos salvaje, tardío, dependiente se reciente en eliminar, por la inequidad que este modelo de crecimiento económico reproduce, porque ello lleva a millones de dominicanos a vivir en lugares vulnerables, con casas vulnerables.

Es este el momento de comprender, asumir, integrar, racionalizar, que la explotación de Loma Miranda va a contribuir a aumentar la temperatura de esta isla, de este continente y del globo. Siendo así, Loma Miranda Parque nacional es un reclamo de supervivencia de la isla, amenazada con hundirse por el cambio climático. Por ello, por la salud, Loma Miranda Parque Nacional, o se hunde la isla.

jueves, 27 de junio de 2013


27-06-2013

Dominicana solo permitirá el aborto terapéutico

Otramérica


El parlamento de República Dominicana ha avanzado sólo un milímetro en el respeto a la vida de las mujeres y ha aprobado una reforma legal que permite el aborto cuando la vida de la mujer corra peligro. Las mujeres dominicanas exigían más. La defensa de la dignidad, también.
Este martes 25 de junio será mal recordado en República Dominicana. Sus diputados, tras una fuerte presión de la Iglesia católica, han ‘modernizado’ el Código Penal vigente desde hace 129 años y han abierto un milímetro la mano para permitir el aborto, prohibido totalmente en el país hasta ahora, sólo cuandio la vida de la mujer esté en peligro.
La decisión forma parte de una reforma del Código Penal que, entre otras cosas, aumenta de 30 a 40 años la pena máxima, incluye el cúmulo de penas, castiga el sicariato y la autoría intelectual de los crímenes de sangre, y penaliza con 40 años a los culpables de feminicidio. Los adultos que utilicen menores de edad en actos delictivos pueden pagar de 4 a 10 años de cárcel y los secuestradores, entre 20 y 30 años.
En el caso del aborto, se seguirá penando con 2 a 3 años de cárcel a toda persona que colabore con un aborto o a la mujer que lo practique en todos los casos excepto en el que su vida corra peligro. Médicos y enfermeras que participen en los abortos podrán ser condenados a penas de entre 4 y 10 años. En todo caso, con la aprobación de la reforma, República Dominicana se cae de la lista de Estados en los que no se permite el aborto terepéutico en la que quedan: Chile, El Salvador, El Vaticano, Malta y Nicaragua.
El Parlamento aprobó el nuevo Código tras 11años de consultas, debates, y polémica. En la calle, un grupo de mujeres de organizaciones feministas exigían una reforma más valiente y acorde con los principios de igualdad, protección y libertad para las dominicanas.
"Es un Código bien trabajado y consensuado, los redactores originales, que son los mejores juristas del país, han estado en esta década con nosotros asesorando", dijo a EFE el presidente de la Cámara de Diputados local, Abel Martínez Durán.
Sin embargo, el Foro Feminista, horas antes de la aprobación de esta reforma animaba a os diputados a ir más allá y legalizar sobre el aborto de una forma más progresista y respetuosa para los derechos de las mujeres. La organización recordó que República es “el país donde el porcentaje de mujeres que mueren por causas relacionadas con el embarazo, el parto o puerperio es más del doble que en el resto de la región de América Latina y el Caribe”. También criticó que la nueva legislación se refiere sólo al feminicidio íntimo, restringiendo las agresiones a las mujeres al entorno de la pareja. Hay que destacar que en Dominicana fueron asesinadas 127 mujeres en 2012 en el marco de la violencia de género siendo el país con más incidencia del feminicidio seguido por Colombia y Perú.
Sergia Galván, directora de Colectiva Mujer y Salud de Dominicana, aseguraba a el diario El País hace unos días que “la incidencia de la jerarquía eclesial católica determina no solamente que no se despenalice el aborto por causales de incesto, violación o peligro de la vida de la mujer, sino prohibir y limitar la educación sexual en las escuelas, el uso de métodos anticonceptivos o del condón”.

Fuente: http://otramerica.com/radar/republica-dominicana-solo-permitira-aborto-terapeutico/2937